La Policía lo identificó en avenida de los Gauchos mientras manejaba el vehículo hurtado. La Justicia lo condenó por receptación agravada y le impuso ocho meses de prisión.
La Justicia condenó en Maldonado a un hombre de 34 años por un caso de receptación agravada, luego de que la Policía lo encontrara circulando en una moto robada durante un operativo de prevención.
La denuncia se presentó el 15 de junio, sobre las 09:00 horas, cuando una mujer fue a la Seccional 12ª para informar el hurto de su moto. Según relató, había dejado el vehículo trancado en el patio de su casa, ubicada en la zona de barrio El Tesoro.
La investigación avanzó y la Policía recuperó el vehículo
Después de la denuncia, funcionarios del Área de Investigaciones de Zona Operacional IV tomaron intervención y comenzaron un trabajo de campo para ubicar la moto y dar con el responsable.
El avance clave llegó el 27 de junio, cuando policías del Programa de Alta Dedicación Operativa de Zona Operacional II (PADO II) hacían recorridas por avenida de los Gauchos, en la ciudad de Maldonado. En ese momento vieron a un hombre que descendía de un vehículo en actitud sospechosa y resolvieron identificarlo.
Era un hombre con antecedentes y manejaba la moto hurtada
Al intervenirlo, los efectivos constataron que se trataba de Juan José Barreto Olivera, de 34 años, poseedor de varios antecedentes penales. Además, comprobaron que circulaba en la moto denunciada como robada, por lo que procedieron a detenerlo y recuperar el vehículo.
Luego, la Fiscalía Letrada de 3er Turno dispuso la conducción del detenido a sede fiscal para continuar con las averiguaciones.
La Justicia lo condenó a ocho meses de prisión
El 28 de junio, una vez terminada la instancia en Fiscalía, el hombre fue llevado al Juzgado Letrado de 4° Turno. Allí, la Justicia lo condenó como autor penalmente responsable de un delito de receptación agravada.
La pena impuesta fue de ocho meses de prisión, con descuento del tiempo de detención ya cumplido. Además, el fallo estableció las obligaciones previstas en los literales d y e del artículo 105 del Código Penal.