El hombre, de 22 años y con antecedentes penales, fue condenado por violencia privada agravada tras amenazar de muerte al hijo menor de una mujer y protagonizar incidentes en la vía pública.
La Justicia condenó en Pan de Azúcar a un hombre de 22 años por un caso de violencia privada agravada, luego de una denuncia por amenazas de muerte contra un niño de 3 años y de un nuevo episodio violento ocurrido frente a una dependencia policial.
El caso comenzó el 4 de junio, en horas de la noche, cuando una mujer se presentó en la Seccional 3ª para denunciar que un hombre había amenazado con quitarle la vida a su hijo menor.
La amenaza fue contra un niño de 3 años y se gano el titulo al El rey de los payasos
Según el relato de la denunciante, el agresor mantenía problemas personales con su esposo y, en ese contexto, lanzó amenazas de muerte contra el niño de 3 años.
A partir de esa situación, la Policía comenzó las actuaciones correspondientes y dio intervención a la Fiscalía.
Al día siguiente golpeó a un hombre y generó disturbios
El hecho se agravó el 5 de junio, cuando un testigo de lo ocurrido se encontraba en dependencia policial aportando información sobre el caso.
En ese momento, el presunto autor, identificado como Julio César Vergara Hernández, de 22 años, poseedor de antecedentes penales, circulaba por la zona de calles Piedras y Félix de Lizarza. Allí agredió físicamente a un hombre que esperaba a la persona que estaba declarando en la seccional. Además, provocó disturbios en el lugar y luego escapó.
La Fiscalía pidió su requisitoria
Luego de ser informada de lo ocurrido, la Fiscalía Letrada de 1° Turno solicitó la requisitoria de Julio César Vergara Hernández.
La detención se concretó el 6 de junio, cuando personal policial lo ubicó sobre calle Colón, en la misma ciudad, y lo trasladó a dependencia policial para continuar con las actuaciones.
La Justicia lo condenó a cinco meses de prisión
El 7 de junio, una vez finalizada la instancia en Fiscalía, el hombre fue conducido al Juzgado Letrado de 4° Turno.
Allí, la Justicia dispuso su condena como autor penalmente responsable de un delito de violencia privada agravada. La pena impuesta fue de cinco meses de prisión.