El movimiento tuvo su epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó. Pereira, Manizales, Cali, Quibdó y Buenaventura aparecen entre las ciudades afectadas. Continúa la búsqueda de personas atrapadas.
Un terremoto de magnitud 7,4 en Colombia dejó al menos 22 personas fallecidas, numerosos heridos y graves daños materiales durante la mañana de este lunes 10 de agosto.
El movimiento ocurrió a las 7:34, hora colombiana —9:34 en Uruguay—, y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
Equipos de emergencia buscan personas atrapadas entre los escombros de varios edificios. Las autoridades advirtieron que el balance todavía es preliminar y puede aumentar.
Terremoto de magnitud 7,4 en Colombia
El Servicio Geológico Colombiano informó inicialmente una magnitud menor, pero posteriormente actualizó el registro a 7,4.
El epicentro se localizó en San José del Palmar y el foco tuvo una profundidad aproximada de 96 kilómetros.
El terremoto se sintió con fuerza en Bogotá, Cali, Medellín, Pereira, Manizales, Quibdó y otras ciudades. También fue percibido en sectores de Ecuador, Panamá y Venezuela.
Poco después del movimiento principal se registraron varias réplicas. Una de ellas alcanzó una magnitud de 4,8, según los reportes divulgados por el organismo sismológico colombiano.
Al menos 22 personas murieron
El balance más reciente eleva a 22 la cantidad de personas fallecidas, de acuerdo con los datos preliminares aportados por las autoridades de las ciudades afectadas y recopilados por El País.
Las víctimas fueron reportadas principalmente en:
- Pereira: 18 fallecidos.
- Manizales: tres fallecidos.
- Buenaventura: un fallecido.
La cifra puede modificarse mientras continúan los rescates y las inspecciones en edificaciones derrumbadas.
Un balance anterior de Associated Press había confirmado 20 fallecidos. La diferencia responde a que la información continúa actualizándose desde las distintas ciudades.
Edificios colapsaron en Cali y Pereira
Pereira aparece como la ciudad con la mayor cantidad de víctimas. Allí se registraron importantes daños estructurales y personas atrapadas bajo construcciones derrumbadas.
En Cali, las autoridades informaron sobre alrededor de 20 estructuras colapsadas. Equipos de rescate de Bogotá y Medellín fueron convocados para colaborar con la búsqueda de sobrevivientes.
También se reportaron desprendimientos de fachadas, cortes de energía y daños en viviendas, comercios y edificios públicos.
En Manizales resultaron afectadas varias construcciones del centro de la ciudad, incluida una de las torres de la Catedral Basílica.
Quibdó, capital del Chocó, registró personas heridas y daños considerables en edificaciones.
Suspendieron operaciones en varios aeropuertos
Las autoridades suspendieron temporalmente las operaciones en seis aeropuertos para inspeccionar las pistas, terminales y demás instalaciones.
Las interrupciones alcanzaron los aeropuertos de:
- Pereira.
- Manizales.
- Quibdó.
- Armenia.
- Cartago.
- Buenaventura.
El aeropuerto internacional Matecaña de Pereira sufrió desprendimientos y daños en parte de su estructura.
Además, algunos corredores viales fueron cerrados preventivamente mientras técnicos revisaban posibles afectaciones en puentes, túneles y carreteras.
No existe amenaza de tsunami
La Dirección General Marítima de Colombia determinó que el terremoto no generó una amenaza de tsunami para la costa del Pacífico.
El evento figura como informativo en el boletín oficial de la Dimar.
Las autoridades pidieron a la población mantenerse alejada de edificios dañados y seguir únicamente las indicaciones de los organismos oficiales ante la posibilidad de nuevas réplicas.
Colombia se encuentra en una región de elevada actividad sísmica por la interacción de las placas tectónicas de Nazca, Sudamérica y el Caribe.
La emergencia ocurre semanas después del devastador doble sismo registrado en el país vecino. En Noticias del Este informamos sobre las consecuencias del terremoto en Venezuela.
Gobierno activó la respuesta de emergencia
El Gobierno colombiano instaló un puesto de mando para coordinar los rescates, la atención de los heridos y la evaluación de los daños.
Bomberos, policías, militares, personal sanitario y organismos de gestión del riesgo trabajan en las zonas más afectadas.
La prioridad es localizar a las personas que permanecen atrapadas y determinar cuáles edificaciones pueden representar un peligro para la población.