La nueva Rendición de Cuentas muestra que el gobierno de Yamandú Orsi terminó 2025 con 79 adscriptos en los ministerios. El número supera los 72 que tenía el gabinete de Luis Lacalle Pou al cierre de 2024 y también queda por encima de los 47 registrados en 2020.

La cantidad de adscriptos en los ministerios volvió a crecer en Uruguay. La nueva Rendición de Cuentas muestra que el gobierno de Yamandú Orsi cerró 2025 con 79 cargos de confianza en el gabinete.

El dato marca una nueva suba frente al cierre del gobierno anterior. Cuando Luis Lacalle Pou completó su primer año calendario en 2020, sus ministros sumaban 47 adscriptos. Al terminar 2024, esa cifra había trepado a 72. Ahora, el cierre de 2025 muestra un nuevo aumento.

Qué son los adscriptos

Los adscriptos son personas de confianza que los ministros pueden designar al amparo de la ley. Se trata de cargos políticos o técnicos que acompañan de forma directa a los secretarios de Estado.

La figura está prevista en el artículo 58 de la Ley 18.719, que habilita a cada ministro a contratar este tipo de personal.

En la práctica, estos cargos suelen incluir asesores en comunicación, gestión, coordinación política, administración o análisis técnico.

Más cargos de confianza que en el cierre del gobierno anterior

El dato de 79 adscriptos al cierre de 2025 deja al actual gabinete por encima del último registro del gobierno de Lacalle Pou.

La comparación muestra tres momentos claros:

  • 2020: 47 adscriptos
  • 2024: 72 adscriptos
  • 2025: 79 adscriptos

Eso implica que, en cinco años, la estructura de cargos de confianza ministeriales aumentó de forma sostenida.

La Rendición de Cuentas volvió a poner el tema arriba de la mesa

El informe sobre adscriptos forma parte de la documentación oficial que acompaña la Rendición de Cuentas del Poder Ejecutivo.

Por eso, el tema volvió al centro de la discusión política y administrativa. El crecimiento de estos cargos puede leerse desde dos miradas.

Por un lado, el gobierno puede sostener que los ministros necesitan equipos de confianza para gestionar áreas complejas. Por otro, la oposición y parte de la opinión pública pueden interpretar que el aumento refleja un Estado más cargado de designaciones políticas.

Un debate que mezcla confianza, gestión y gasto

La discusión sobre los adscriptos no pasa solo por la cantidad. También incluye el tipo de funciones que cumplen, su formación, sus salarios y el peso real que tienen dentro de cada ministerio.

En ese punto, el debate vuelve cada vez que la Rendición de Cuentas expone cuántos son, dónde están y cuánto cuesta sostener esa estructura.

Más allá de las interpretaciones políticas, el dato objetivo es que el gabinete de Orsi cerró su primer año completo con más adscriptos que el de Lacalle Pou en su último año de gestión.

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