Donald Trump aseguró que el acuerdo interino con Irán “se terminó” después de una nueva escalada en el estrecho de Ormuz. La crisis se agravó tras ataques contra tres buques comerciales y una nueva ronda de bombardeos estadounidenses, respaldados por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
La crisis entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar con fuerza este martes, luego de que el presidente Donald Trump anunciara que la tregua y el entendimiento alcanzado con Teherán “se terminaron”.
La declaración llegó después de una nueva cadena de ataques en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo para el comercio global de petróleo.
Qué pasó en Ormuz
Según la información conocida hasta ahora, la nueva escalada comenzó tras ataques atribuidos a Irán contra tres buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos respondió con una nueva ofensiva aérea de gran escala sobre territorio iraní.
Qué atacó Estados Unidos
De acuerdo con el reporte oficial difundido por fuentes estadounidenses, la ofensiva apuntó a más de 80 blancos.
Entre ellos figuran:
- sistemas de defensa antiaérea
- centros de mando y control
- radares costeros
- instalaciones vinculadas a misiles antibuque
- y más de 60 embarcaciones de la Guardia Revolucionaria
Es decir, no se trató de un ataque limitado a un solo punto, sino de una operación amplia para degradar la capacidad militar iraní en la zona del golfo.
Trump dijo que el acuerdo “se terminó”
En medio de esa nueva fase del conflicto, Trump afirmó que el memorando de entendimiento o acuerdo interino con Irán ya no tiene validez política.
El mandatario sostuvo que, después de lo ocurrido, ese marco de tregua quedó roto.
La declaración marca un giro fuerte, porque hasta ahora Washington había mantenido abierta la idea de sostener un entendimiento provisorio mientras seguían los contactos diplomáticos.
La OTAN respaldó la reacción de Washington
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó públicamente la respuesta militar de Estados Unidos.
Según sus declaraciones, los nuevos ataques fueron “absolutamente necesarios” frente a la violación del alto el fuego y a la amenaza contra la navegación internacional.
Ese respaldo le dio un peso político adicional a la reacción de Washington en un momento de alta tensión regional.
Vuelve la presión sobre el petróleo y la seguridad global
La nueva ruptura entre Washington y Teherán vuelve a poner al estrecho de Ormuz en el centro de la escena.
Por esa vía marítima pasa una parte clave del comercio mundial de crudo. Por eso, cada episodio militar en esa zona genera preocupación inmediata sobre el precio del petróleo, la estabilidad regional y la seguridad de las rutas comerciales.
Una tregua que duró poco
El acuerdo interino entre Estados Unidos e Irán había sido presentado como una fórmula temporal para bajar la tensión y evitar una guerra abierta.
Sin embargo, la nueva secuencia de ataques dejó ese marco prácticamente sin efecto y volvió a instalar un escenario de choque directo.
Ahora, la atención internacional está puesta en la posible respuesta iraní y en si la crisis seguirá escalando en las próximas horas.