Brigitte Bardot, actriz, cantante y uno de los rostros más influyentes del siglo XX, murió este domingo a los 91 años en su casa del sur de Francia, informaron Reuters y Associated Press, citando a la fundación que lleva su nombre.
Bardot fue mucho más que una estrella: cambió el modo en que el cine europeo mostraba el deseo y la libertad femenina. Su explosión global llegó con “Y Dios creó a la mujer” (1956), película que la volvió un fenómeno mundial y un símbolo cultural de los años 50 y 60.
El mito que se retiró en la cima
En 1973, cuando todavía dominaba titulares y taquillas, tomó una decisión que desconcertó a muchos: se retiró del cine y se alejó del foco para empezar una segunda vida lejos de los sets. Reuters recuerda que filmó 42 películas antes de ese retiro.
De ícono pop a referente del activismo animal
Su etapa posterior fue igual de impactante, aunque por un motivo distinto: se dedicó de lleno a la defensa de los animales y a campañas internacionales contra la crueldad, a través de la Brigitte Bardot Foundation.
Un legado enorme… y también polémico
En las últimas décadas, Bardot fue una figura profundamente divisiva: admirada por su activismo, pero también cuestionada por posicionamientos políticos y declaraciones que derivaron en condenas por incitación al odio, según recogen AP y Reuters.
Por qué importa hoy: con su muerte se cierra una época. Bardot no solo actuó en películas; definió una estética, una actitud y una forma de ser famosa que todavía se imita (y se discute).
